Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2017

26 de Mayo. 02:10 de la madrugada.

Lo he superado. Lo que me hacía ahogarme por dentro al fin se fue y me dejó respirar. Por fin puedo ver fotos de ella sin esos nudos en el pecho y en la garganta y sin pensar en el daño que me hizo todo. Por fin puedo saber que está cerca mía y no ponerme a temblar. Podemos temblar de frío, pero temblar por el dolor de un recuerdo es mucho peor que morir congelada.

11 de Mayo. 03:36 de la madrugada.

Hoy has vuelto a mí, hoy he vuelto a tí: Hoy hemos vuelto a caer. Me siento mal porque me siento bien, y me siento peor por sentir tal contradicción. Me siento bien porque el roce de tu piel provoca un mar de llamas en mi cuerpo, un mar de llamas que sólo siento yo, porque si lo sintieses, si lo tocáses, o si simplemente lo vieses te arrastraría hacia él y no podrías hacer nada por salir, ya que te convertiría rápido en ceniza. Me siento mal porque después de tanto tiempo creyendome fuerte, ahora me veo frágil, como una rosa sin espinas que la puedan proteger.

9 de Mayo. 0:07

Te quiero y me haces sentir débil. No entiendo cómo estos dos sentimientos pueden ir ligados el uno con el otro, no entiendo cómo una persona que me hace sentir insuficiente puede hacerme sentir tanto amor a la vez. No confío en ti, vas a hacerme daño como siempre y prefiero irme yo antes que que me eches de tu vida, porque así creeré que es decisión mía. Me siento tan inútil y tan incomprendida a tu lado que de tanto quererme a mí misma acabo odiándome por saber que sólo me quiero yo. Te quiero, sí, pero me quiero más a mí y no entiendo cómo una persona que dice querer lo mejor para mí sólo me rompe más por dentro. Siempre me he sentido vulnerable a tu lado porque sentía que no era suficiente para ti, que sólo era una carga y una basura. Escribo esto con lágrimas en los ojos y admito que no lloraba por ti desde hace mucho tiempo, pero no me dueles tú, me duelo yo.

03 de Mayo. 1:47 de la madrugada.

Estoy orgullosa de mí.  Estoy orgullosa porque me quiero, porque he aprendido a no darle demasiada importancia a gente que no me la da a mí, aunque a veces se me haga imposible y me hunda, porque además de quererme a mí misma, tengo la necesidad de ser importante, de no ser algo momentáneo, de marcar una gran diferencia en la vida de la gente. Esto no debería ser así pero hay veces que no puedo ocultarlo, siempre me he sentido en segundo plano en la vida de los demás y he de admitir que sigo sintiéndome así. Una persona me dijo  que me rodeo de gente que no me trata bien, pero a veces es imposible pensar que de tanta gente la culpa es de todos menos mía. ¿Cómo va a haber tanta gente equivocada? El problema debo de ser yo, el mundo no va a estar en mi contra. Quizás la culpa es mía pero no por no ser importante para nadie, sino por pensar demasiado y creerme algo que no es cierto. A veces necesito sentirme mal y busco cualquier tontería que lo consiga, le doy mil vuel...