03 de Mayo. 1:47 de la madrugada.


Estoy orgullosa de mí. 
Estoy orgullosa porque me quiero, porque he aprendido a no darle demasiada importancia a gente que no me la da a mí, aunque a veces se me haga imposible y me hunda, porque además de quererme a mí misma, tengo la necesidad de ser importante, de no ser algo momentáneo, de marcar una gran diferencia en la vida de la gente. Esto no debería ser así pero hay veces que no puedo ocultarlo, siempre me he sentido en segundo plano en la vida de los demás y he de admitir que sigo sintiéndome así.
Una persona me dijo que me rodeo de gente que no me trata bien, pero a veces es imposible pensar que de tanta gente la culpa es de todos menos mía.
¿Cómo va a haber tanta gente equivocada? El problema debo de ser yo, el mundo no va a estar en mi contra.
Quizás la culpa es mía pero no por no ser importante para nadie, sino por pensar demasiado y creerme algo que no es cierto. A veces necesito sentirme mal y busco cualquier tontería que lo consiga, le doy mil vueltas y mientras me siento mal pienso en que quiero sentirme bien.
Pero ahora no estamos en esa situación.
Ahora lo que quiero es decir que me siento bien, que estoy orgullosa por saber sentirme bien por mí misma y sin ayuda de nadie, que aunque la haya tenido y la vaya a tener, es importante saber ayudarse a unx mismx.
No me gusta hablar de mis problemas con gente de mi alrededor porque me siento egoísta, ellxs ya tienen sus propios problemas y los míos no son nada en comparación.
Así que lo escribo aquí, que aunque seguramente lo lean, al menos será por gusto.

Comentarios